Nos vamos por las ramas

Intento buscar el” Lips like Chocolate” de un grupo que no recuerdo ahora mismo , en el You Tube, y como me es imposible opto por los Echo and the Bunnymen y su” lips like Sugar” para iniciar el diario de hoy….

Me obliga a parar y escucharlos

She knows what you know
I know what she’s thinking
Sugar kisses, sugar kisses
Just when you think she’s yours
She’s flown to other shores
To laugh at how you break
And melt into this lake

Ella sabe lo que sabe
Yo sé lo que está pensando
Besos de azúcar, los besos de azúcar
Justo cuando crees que es tuya
Ella ha volado a otras costas
A reírse de cómo se rompe
Y se funden en este lago

Su estética no me gusta actualmente pero la música es impresionante. Me entero que Coldplay tiene una versión del tema?Si, si…. Preferiría mil veces más ver a los chicos que inspiran a Guardiola y sus niños que esos pelos repeinados de laca y peluquería.

Desde luego que escribir y pintar se dan la mano porque yo quería empezar bajo la inspiración de las noticias de Catalunya Radio y el programa de mañana con Francesc Soler, ese chico cuya voz me recuerda al Bassas, pero me he liado con la música. Igual que cuando pinto pensando en una casa y termino pintando un perro en la playa.

Hay que centrarse en esta vida porque sino nos vamos por las ramas tan fácilmente…

Verano azul…

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Amor en minúsculas…una coincidencia…

¿Cómo puede afectarnos un encuentro casual con una persona de la infancia?

Hace unas semanas me leí el libro de Francesc Miralles, Amor en minúscula, y tuve la ocasión de poder intercambiar unas palabras con su autor, que por cierto es bastante agradable.  A partir de un recuerdo de infancia, el beso de mariposa que quería darle una niña, Gabriela, el protagonista del libro, Samuel, un profesor de filología germánica,  se obsesiona en encontrarla, enamorado de ella,  conociendo de paso a una serie de personajes insólitamente curiosos que ejemplificarán su visión sobre la amistad y el amor.Uno de los temas principales por los que destaca el libro radica  en el planteamiento del poder del destino sobre culaquiera de  nuestras acciones y la capacidad de la que disponemos para cambiarlo con   un gran número de citas de escritores relevantes como  Kafka, Hesse, Goethe…La edad del protagonista ronda la treintena aunque Miralles se declina normalmente por novelas para adolescentes . Esta es una de esas que se incluyen en el género crossover apta para todos los públicos, siendo un libro de agradable lectura, muy ameno, con connotaciones positivistas y un final acertado. Francesc Miralles se desenvuelve de manera ejemplar  llevando el peso de los personajes hasta el final. Lo que en un principio puede parecer una obsesión amorosa más propia de un adolescente queda bien resuelto. Recomiendo su lectura en un momento en el que la solitud de los jóvenes se hace cada vez más evidente y desesperanzadora en lo que respecta a un futuro incierto.

Como decía, este libro me viene a pelo para lo que me ocurrió hace unas días. Me encontré por pura casualidad con una amiga de la infancia que me comentaba que después de veinticinco años se reunió con nuestros compañeros de colegio entre los cuales debería haber estado yo pero no pudo ser así por no conseguir localizarme. Me dió una rabia descomunal cuando me describía lo bien que se lo pasó viéndoles tan cambiados después de tantísimos años. Pero hoy en día el facebook es un arma para esto ya que a través de ella he conseguido ponerme en contacto con buena parte de ellos y aunque no nos hemos visto en persona nos hemos reído bastante de esas gracias que en el pasado nos identificaban y que hoy en día siguen presentes junto con otras nuevas sorprendentes.  Gracias a esta amiga, he podido azarosamente contactar con mis amigos del pasado y descubrir facetas de ellos que desconocía durante toda la semana y reir y reir recordando el pasado y proyectando nuevos encuentros.

¿Y si no  me la hubiese encontrado aquel día?

No hubiese podido tener la suerte de poder continuar sabiendo de ellos ni quedar con ellos…

A partir de ahora os propongo que miréis en todas las direcciones ya que si no lo hacéis, quien sabe,  podéis desperdiciar la oportunidad de protagonizar un nuevo Amor en Minúsculas que enlace vuestro pasado con el futuro.